
Ella es la nena que tocaba canciones bonitas en el programa del animador “más fantástico de la televisión venezolana”, Guillermo González. Junto a Tísuby, se nos presentó con cancioncitas fáciles que sonaban ya al par de españolas de Ella Baila Sola, pero en una versión más pop-rock adolescente. Hicieron bulla y, de pronto, ya no se supo de ellas… Georgina vive en Madrid, editó “Ensayo y error” de la mano de Warner y es una suerte de versión femenina del ‘boom Carlos Baute’ en el viejo continente
Por Marysabel Sánchez Bouttó
Fotos: Darío Vázquez / Madrid, España
urbe@planetaurbe.com
“El primer disco que grabé con Tísuby era muy feo, aunque lo recuerdo con cariño. Giramos durante más de dos años con un disco que no nos gustaba. No nos trataron muy bien, y acabamos francamente mal con la disquera. No dimensionaba lo que pasaba a mi alrededor. Viajamos por toda América, tocamos en un montón de sitios, grabamos video clips, vinimos hasta España, teníamos para vivir muy bien, pero no controlábamos nada de lo que ocurría en realidad”. Así resume Georgina León su trip hasta el punto en el que está ahora mismo: haciendo lo que le da la gana con los españoles.
¿Cómo ha sido tu experiencia como inmigrante venezolana en España?, ¿cómo te han tratado?, ¿qué ha sido lo más heavy?
Al principio, me costó un poco acostumbrarme a la jerga y al humor de las personas, nosotros somos exageradamente empalagosos ante los ojos de los europeos que son de sangre más fría; pero fue así sólo al principio. Luego, me he acostumbrado tanto que siento que los españoles son los europeos más latinosos. Yo, afortunadamente, no he sufrido ningún desplante por ser inmigrante (no descarto que lo haya). Incluso, casi todos mis amigos más cercanos en madrid son españoles.
¿Cómo has logrado sobrevivir en un mercado tan competitivo como el español? Hay mucha gente talentosa que se va a probar suerte afuera y tiene que pasar por limpiar pisos en Mc Donald’s, por ejemplo. ¿En tu caso cómo fue?
Yo no he llegado a limpiar pisos, pero sí que tuve que vender seguros de vida por teléfono, y no sé qué es peor… el hecho de que te atendieran personas la hora de la siesta, que es importantísima para los españoles, y escuchar sus voces de amargura me desmoralizaba un poco, pero igual tuve que hacerlo por un tiempo, puesto que llegó un momento en el que los cheques de derechos de autor ya no venían con ceros por delante, tenía que vivir de alguna manera… También hice de figurante para los cantantes en la televisión; hacia de bajista, corista, pianista, etc.
Pero a pesar de todo, nunca me desvié de mi principal objetivo que era grabar un disco bueno y que me ficharan en una disquera. Lo más importante en este medio es tener resistencia y confiar mucho en lo que hacemos… El hecho de ir tocando en distintos bares, durante muchísimas noches, me fue haciendo más fuerte y me iba sintiendo más segura de lo que hacía, además de que sentía la aceptación del público mayormente español.
¿Qué estaba pasando en Venezuela con tu carrera cuando decidiste irte?, ¿había algo que no estaba funcionando?
Yo no me fui de Venezuela, yo me quedé en España. Vinimos con la disquera a hacer promoción aquí con el dúo, fue una experiencia maravillosa haciendo promoción por todas las radios y televisiones de España; pero, al acabar el verano, todo se turbió un poco, no sabíamos nada de la disquera, ni qué iba a pasar con nuestras vidas.
También, justo en ese momento, me enamoré perdidamente de un guitarrista madrileño y yo le iba dando largas a la situación. Tísuby quería ir a Puerto Rico a estar con su novio (actualmente su esposo), así que decidimos tomarnos unas vacaciones por algunas semanas, pero al final la vida madrileña me enganchó.
Mientras no sabíamos qué íbamos a hacer, me puse a tocar en un bar donde trabajaba un amigo mío, me fui “malacostumbrando” a tocar sola y, mientras tanto, Tísuby también hacía lo mismo, pero en Puerto Rico. El mundillo musical y la magía de los bares de conciertos me envolvió tanto que quería intertar hacerme un hueco, empezar de cero, tocar en bares para 20 personas… y así lo hice.
En una de esas madrugadas despiertas, conoce al productor Ismael Guijarro, quien se ofrece para trabajar junto a ella en las canciones que esta escribiendo. Empiezan a grabar un disco. En un principio, los nombres de Jack Johnson o Amos Lee aparecen como referencia pero pronto, los referentes serán otros.
Warner entra en escena. Al principio no ven las canciones, pero creen que hay algo muy bueno. El exceso de franqueza le da alas, aunque le piden que haga un disco nuevo… empezar desde cero.
“Reconozco que llegue tarde a Los Beatles, pero esas canciones cambiaron mi vida…”, dice
Pablo Cebrian (músico y productor) se une a ella e intercambian sus influencias, realizando mix raros de Jet con Yael Naim, Tracy Bonham y Alanis Morissette, Extremoduro y Stereophonics, Nirvana, Blur, los Beatles y su esencia latina. "Ensayo y Error" es el resultado.
¿Qué es lo que más extrañas de Venezuela?
A mi mamá, mi papá, mi hermana, mis abuelos, mis amigos, mis sobrinos, el vino pasita, las cachapas, el aguacate, el mango verde con sal, el cocoanís, Choroní, la voz de Iván Loscher y muchas otras cosas que no sé que extraño hasta que las vuelvo a ver.
¿Te peleaste con Tísuby?, ¿se hablan?, qué está haciendo ella ahora?
¡Para nada! Nos peleábamos de niñas, como todas las amigas del mundo, pero actualmente nos queremos y extrañamos más que nunca; seguimos componiendo cuando nos reencontramos, incluso hay temas en mi disco que son compuestos por las dos. ¡Ella está preparando un discazo que nos va a encantar a todos!
¿Qué necesita tener un artista para triunfar afuera?
Lo más importante para triunfar en cualquier profesión fuera de tu país, es no sentirte extranjero en ningún momento. Abrirse a nuevas culturas y sentirse ciudadano del mundo, sin prejuicios… Vivimos el momento más maravilloso de la historia. La globalización es un regalo para nuestra generación.
En mi caso, siempre he tratado de influenciarme de toda la cultura que me rodea. Quiero hacer música para el mundo, quiero llevar a mi pais la influencia de otros sonidos, enseñar lo que he aprendido aquí, sin perder mi escencia de siempre por supuesto.
¿Cada cuánto tiempo vienes a Venezuela?, ¿qué haces cuando vienes?
Voy una vez al año mínimo y cuando voy, me quedo lo máximo que pueda, un mes o dos,, y me quedo en casa de mi madre en San Felipe. Voy a la yapla, y el resto del tiempo me quedo allí, en mi pueblo, con mis amigos. No hago gran cosa; sólo quiero comer, dormir y disfrutar con mi familia.
¿Qué piensas si te dicen que eres la versión femenina de Carlos Baute?
Que me comparen con el venezolano más conocido de España me halaga, espero poder ser la mitad de conocida que él.
¿Qué tal es grabar un tema con Wisin & Yandel?
Eso fue hace seis años, y no eran muy conocidos ellos en Venezuela. En Puerto Rico, sí que lo eran, y la verdad es que son gente muy agradable. Fue bastante fácil grabar con ellos, yo no he sabido mucho de ellos desde hace mucho tiempo, aunque sé que ahora son una revelacion en Latinoamérica entera.
¿Cómo puede seguirte la gente que se tripea tu música?, ¿cómo se enteran de lo que estás haciendo?
Lamentablemente, no se va a editar mi disco en venezuela, por ahora, puesto que la disquera es española y me van a lanzar como un artista más de aquí, pero supongo que lo vamos a hacer para finales del año que viene. Mientras, pueden seguir las noticias en www.myspace.com/georginalia y www.georginamusica.com.
Es así. La nena que hacía dúo con la flaca de las trencitas, y que seguro despertaba el morbo de más de uno, ya habla con acento españoleto y luce más madurita que aquél momento cuando se dejó ver en Cuánto vale el show.
Mira la jungla desde afuera y ha calado bien con sus letras intensas y su tipo de romántica trash; pillen cómo suena su último trabajo en los links de arriba. Como anticipo al álbum, se acaba de editar “Casi”, un EP digital de cuatro canciones que servirá como canapé hasta la llegada del resto de canciones. Georgina les deja besitos.
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