Se acaba el café con leche


“Pagoda para el desayuno y peces gordos, naranjas. El tráfico afuera es la paz adentro. Se acaba el café con leche. En este jardín delicioso, también se paga la cuenta” {1}

Debe estar bien, de todos modos, si una uña se desgarra sobre una pizarra. La miel es lo único que nunca dejó de asombrarme. ¿El universo?.. No; superchería, dinero prestado, algo que nunca vuelve, pero mucho menos va. Es así: Ya no hay centinelas vigilando tu desayuno. ¿Me dijiste universo? Perdón; café con leche. Recordaré tus mañanas pasadas…

Imaginate: robe de chambre, fresca de pelo, con rizos de ducha. Si acaso, varios tequilas. Bueno, chiquito… te reís; pero yo temblaría en una iglesia de madrugada, con velas y sabe Dios qué cosas más. Amén. La gente comprendió, si comprenderás… zas! No hay palabras para el ahora: breve instante cuando no decimos {decís} nada.

{1} De “Entre la tristeza y la nada y otros incidentes e intervenciones textuales de ultraizquierda”, de De Leonardis.

1 comentario:

Marysabel Sánchez dijo...

Cita de “Oriental”, de Güerri... no de De Leonardis. No sé cómo editar ya en esta shit.